











¿Notas que a veces recibes calambres al tocar la puerta del coche? O peor, ¿que los dispositivos electrónicos se ven afectados por la estática? Estas 2 tiras antiestáticas son una solución simple. Se colocan colgando de la parte trasera del coche (suelen ir cerca del parachoques) y tocan el suelo ligeramente. Lo que hacen es descargar la electricidad estática que se acumula en la carrocería mientras conduces, evitando esos molestos chispazos y protegiendo también equipos electrónicos sensibles. Están hechas de una mezcla de metal y caucho, son resistentes al frío y al calor, y se instalan fácilmente (suelen tener un gancho o tornillo). Funcionan durante todo el año, especialmente útil en invierno cuando el aire es más seco y hay más estática. ¡Un accesorio barato que puede ahorrarte más de un susto!