






¿Trabajas con piezas que sufren mucho calor o rozamiento? Esta grasa de cobre de Liqui Moly es tu aliada. Viene en un tubo práctico de 100 g, ideal para guardar en el taller o llevar en el maletero.
La grasa de cobre es perfecta para proteger uniones, tornillos, tuercas y piezas mecánicas que están expuestas a altas temperaturas. Ayuda a prevenir la corrosión, facilita el desmontaje futuro y mejora la conductividad térmica en algunos casos.
Se usa mucho en automoción (por ejemplo, en bujías, sistemas de escape o frenos), pero también en instalaciones industriales o de fontanería. Es resistente al agua y a la presión, así que dura mucho sin secarse o perder propiedades.
Aplica una capa fina sobre las superficies limpias y listo. Compatible con la mayoría de materiales metálicos. Si buscas un producto de calidad, de una marca reconocida como Liqui Moly, esta grasa de cobre es una elección segura. ¡Mantén tus piezas protegidas y funcionando sin problemas!