¿Juegas en el móvil y te cansan las manos? Este soporte gamepad es justo lo que necesitas. Es un controlador que se adapta a teléfonos de 4,5 a 6,5 pulgadas: el mango se extiende hasta 18 cm, así que cabe cualquier tamaño. Se sujeta con una ventosa de silicona muy firme, que no se suelta ni aunque te muevas rápido. Tiene un joystick pequeño tipo moneda y botones táctiles, y el diseño es ergonómico para que las manos no se cansen en largas sesiones de juego. Además, funciona como soporte: puedes ajustar el ángulo para ver películas o vídeos cómodamente. Es ligero y plegable, así que lo llevas en el bolsillo a cualquier parte. Los laterales tienen aberturas para conectar auriculares o el cargador mientras juegas. ¡Convierte tu móvil en una consola portátil!